Dyesol, fabricante de paneles fotovoltaicos “DSC”, arrasa en bolsa.
La empresa australiana Dyesol, especializada en la fabricación de paneles solares fotovoltaicos de pigmentos, ha experimentado un crecimiento en bolsa del 250% en los últimos 6 meses.
Gráfico extraído de Yahoo finances
Las células solares de suspensiones de pigmentos utilizan un proceso similar al de la fotosíntesis de las plantas.
Su tecnología, conocida como Dye Solar Cell (o por sus siglas en inglés, DSC) puede ser descrita como una especie de “fotosíntesis artificial”, en la que un electrolito, una capa de óxido de titanio (un compuesto muy común usado por ejemplo en pinturas blancas y en la pasta de dientes) y un pigmento de rutenio, se colocan en el interior de un sandwich de cristal.
La luz que incide sobre el pigmento excita a los electrones, que son absorbidos por el óxido de titanio para convertirse en una corriente eléctrica mucho más intensa que la presente en la fotosíntesis natural de las plantas.
Su rendimiento no fue satisfactorio hasta que en 1998 las investigaciones de Michael Graetzel , de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza), mostraron que se podía mejorar enormemente si en lugar de una única capa de dióxido de titanio semiconductor, se introducían en la suspensión nanopartículas de dióxido de titanio de unos 20 nanómetros de diámetro, recubiertas de una fina capa del pigmento. Así se conseguía una movilidad mucho mayor de los electrones capturados.
Esquema de funcionamiento de una célula fotovotaica de pigmento.
Comparadas con las células convencionales de silicio, la tecnología de células fotovoltaicas de pigmentos de Dyesol implica menores costes y gasto de energía en su fabricación, producen electricidad más eficientemente incluso en condiciones de baja luminosidad, y pueden ser incorporadas directamente en las edificaciones reemplazando a los paneles de cristal convencionales, en lugar de ocupar la cubierta o un área de terreno extra.






